Paso a paso: aprovecha cada intento
Perfecciona la imagen, no la promesa
Primero, sube una imagen de origen con un sujeto reconocible. Escribe una instrucción que distinga lo que debe permanecer de lo que debe cambiar: por ejemplo, conservar la pose y el encuadre, pero sustituir el fondo. Compara el primer resultado con el original en lugar de juzgarlo solo por su estilo.
Después, guarda el mejor resultado y solicita un cambio más específico. Si el sujeto se altera, vuelve al original y precisa la instrucción. Este método funciona tanto si la herramienta permite muchos intentos como si impone un límite por sesión; no depende de una promesa de generaciones ilimitadas.